
La Segunda Guerra Mundial constituyó la guerra más sangrienta y cruel que ha visto la historia de la humanidad. Su finalización dio lugar a importantes cambios a todos los niveles, pero en ninguno fue más evidente que en el orden internacional y las consecuencias de este conflicto se extenderán a través de las décadas venideras. El reparto del mundo en diversas zonas de influencia, la descolonización, la modificación del mapa político...