miércoles, 26 de septiembre de 2012

El pensamiento económico en la edad moderna. - Parte 10

 Esta serie de artículos está centrada en el surgimiento de una nueva forma de pensar con respecto a la economía y que es heredera directa del nuevo contexto en que se mueve la Europa del momento. Los siglos modernos alumbran un nuevo concepto del hombre y su lugar en el mundo: el humanismo y el renacimiento subrayan el papel del hombre frente al pensamiento medieval (centrado en el concepto de Dios). El cambio de mentalidad imperante y una mayor tendencia de los países europeos hacia el reforzamiento de su autoridad como garante de la solidez del estado, acentuará el aligeramiento de las férreas posturas económicas medievales que ya poco a poco estaban desapareciendo frente al nacimiento de un nuevo pensamiento económico, traído de la mano de los hombres de negocios más influyentes, los funcionarios más preocupados por el desempeño de su profesión y de otros pensadores laicos que se centran en los problemas económicos del estado.

Enlaces relacionados:
- La fisiocracia.


 LA RIQUEZA DE LAS NACIONES Y EL LAISSEZ FAIRE  

"Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones", o sencillamente "La riqueza de las naciones", es la obra más célebre de Adam Smith. Se publicó en 1776, y es considerado el primer libro moderno de economía. Con una evidente carga filosófica, para Smith el hombre busca la riqueza no porque le empujen a ello las necesidades naturales ya que éstas quedarían satisfechas con el salario del más pobre trabajador. Su motivación es el deseo de emular a los que están por encima de él. El objetivo final de nuestros deseos es conseguir la condición de los grandes. Es, sin duda, esta cualidad engañosa de la riqueza "la que hace que surja la industria humana y la mantiene en movimiento perpetuo."

Adam Smith, por James Tassie (1780)
Fuente: Wikimedia Commons
La idea del laissez faire, adoptada de los presupuestos fisiocráticos, aparece temprano en la obra de Smith aunque, sin embargo, no sabemos hasta donde fue estimulada por sus estudios sobre Derecho natural realizados en Glasgow. Allí pudo leer a escritores exponentes de una ley natural secularizada, de la que deducían los principios básicos de la jurisprudencia. Por ejemplo, en el pensamiento de Pufendorf surge obscuramente la idea de unos "derechos naturales" que la ley natural concede al hombre y al ciudadano.

Sin embargo, será en los escritos de John Locke donde el estudio de los derechos naturales alcance su pleno desarrollo. Los derechos naturales llegan a considerarse ahora como algo innato e inalienable, en contraste con los derechos adquiridos. Con lo que surge la idea de la limitación de las funciones gubernamentales. Smith pudo encontrar en Locke unas definiciones mucho más claras acerca de los derechos de los individuos frente al gobierno, que expresan las aspiraciones populares de la época respecto a la protección de la vida, de la libertad y de la búsqueda de la felicidad. La garantía de la libertad del hombre en sociedad está asegurada en el pensamiento de Locke por considerar al gobierno como un administrador fiduciario, al que se le autoriza sólo a promulgar leyes que sean para el bien del pueblo.

Cuando Smith hace su petición de la libertad natural o de laissez faire, tenía ya tras de sí la tradición de la filosofía política de Locke. En ésta pudo encontrar ya la gran idea de que existen limitaciones a las funciones legítimas del gobierno, como la ya comentada de restringir el poder legislativo a la promulgación de leyes que promovieran el bien común. Para Smith este bien público o común, requería del laissez faire, ya que la mano invisible de la competencia ayudaría a la consecución de dicho bien mientras que la intervención del gobierno en la esfera económica la obstaculizaría.

Primera página de "La Riqueza de las Naciones" (1776)
Fuente: Wikimedia Commons



 EL PENSAMIENTO ECONÓMICO DE ADAM SMITH 

El pensamiento ilustrado:
Smith fue hijo de la era de la Ilustración y se opuso vigorosamente a todas las dependencias feudales y eclesiásticas de los tiempos pasados. En su pensamiento, el comercio y la industria surgen como los instrumentos indispensables para el cambio. La interpretación de Smith en términos económicos acerca de este cambio histórico es el siguiente. Si bien los señores feudales no encontraron nada que comprar con aquella parte de sus productos que excedía a sus necesidades, emplearon el excedente en mantener a sus dependientes. Su poder se basaba en esto y era la base sobre la que hacían justicia y mantenían fuerzas militares en la región. El poder del señor feudal se apoyaba en el comercio y la manufactura.

Smith y los fisiócratas:
Smith mantuvo estrecho contacto con los fisiócratas, pero su pensamiento marca un agudo contraste con el de ellos. Smith apoyaba el laissez faire porque para él era un compañero indispensable de la libertad política. La intención de los fisiócratas era diferente: proclamaban el laissez faire como medio de perpetuar el antiguo régimen absolutista. Más aún, la idea del laissez faire de los fisiócratas era modificada por el precio alto para los productos agrícolas. Smith nunca compartió estos puntos de vista. Hay buen número de pasajes en la obra de Smith que indican la influencia fisiócrata, pero puede considerarse que la idea básica del laissez faire que se nos ha transmitido es propiedad intelectual de Smith.

La economía clásica:
En “La Riqueza de las Naciones” el principio del laissez faire se convierte en la piedra angular de todo un sistema de pensamiento. Este principio, la competencia y la teoría del valor trabajo son aspectos destacados de la enseñanza de la llamada escuela clásica de economía, formada esencialmente por Smith, Malthus, Ricardo y Mill. Esta escuela, fue líder durante los cien años que siguieron a la publicación de la obra de Smith aunque no todos los economistas clásicos siguieron en detalle los patrones establecidos por Adam Smith.

Esquema sobre la evolución
del pensamiento económico en el siglo XVIII


 EL SISTEMA DE SMITH 

“La Riqueza de las Naciones” de Smith está dividida en cinco libros que discuten la producción y la distribución con referencia al trabajo, el capital, el desarrollo económico, la historia de la economía, y las finanzas públicas. Los dos primeros libros destacan como los mas importantes en asuntos tales como la división del trabajo, y las teorías del valor, el precio, los salarios, utilidades e intereses.

La división del trabajo:
Smith percibe el ingreso per cápita nacional como determinado por dos factores:

1.    La productividad del trabajo.
2.    La proporción en la que el trabajo productivo se encuentra respecto del trabajo no productivo.

Esta idea de Smith deriva de los fisiócratas. Respecto a la productividad del trabajo, Smith considera principalmente su relación con la división del trabajo, que surge como la condición económica más importante para obtener incrementos en la productividad. Smith asigna los efectos favorables de la división del trabajo a tres circunstancias:

1.    El incremento resultante en la habilidad y destreza del obrero.
2.    El ahorro de tiempo que de otra manera se perdería al cambiar de un tipo de tarea a otra.
3.    La invención de la maquinaria que facilita la labor y que Smith considera es fruto de la inventiva del obrero más que de los especialistas.

Smith tiene puesta su mente en la especialización no sólo por habilidades, sino también por ocupaciones, funciones, empresas, e industrias. En un contexto del trabajo, se referirá también a lo que podría llamarse la división territorial del trabajo, la base para el comercio interregional e internacional.

Smith cierra su discusión sobre la división del trabajo enunciando el gran principio "que la división del trabajo está limitada por la extensión del mercado". Sólo expandiendo los mercados pueden realizarse en su totalidad los beneficios integrales de la división del trabajo.

Trabajo productivo e improductivo:
Aunque pocos encuentran fallos en la exposición de Smith respecto a la división del trabajo, sus referencias a la proporción en la que el trabajo productivo se encuentra respecto del no productivo sí ha sido objeto de controversias después de la publicación de su obra. Básicamente, la idea de Smith es restringir el concepto de producción a los bienes materiales, que presumiblemente tienen mayor duración que los servicios. Aparentemente, Smith rechaza la idea de que alguien pueda hacerse rico empleando a personas que presten sus servicios a otras ya que aunque el trabajo improductivo rinde un ingreso debido a la generosidad de los pagos hechos por otros, desde el punto de vista de Smith, éste no produce ingresos en términos de producción.

La teoría del valor trabajo:
Sólo algunas de las necesidades de las personas son satisfechas directamente por el producto de su propio trabajo, la mayor parte de ellas es cubierta por el intercambio. Esto permite la aparición de una nueva actividad: el trueque. En sociedades avanzadas (la sociedad comercial) cuando el producto hecho por un individuo no satisface las necesidades de la persona, se requiere el uso del dinero -un único bien que las personas aceptan a cambio de los productos de su industria- esto permite la aparición del comercio y de las actividades mercantiles.

Este tipo de actividades no sólo son improductivas (no crean o producen nada) sino que, en cierta medida, son algo contradictorias. Smith se refiere a lo que hoy se conoce como la paradoja del valor -un bien puede tener un alto valor en cambio y bajo valor de uso (como los diamantes), o viceversa (como el caso del agua)-. Este es el punto de partida para el desarrollo de su teoría del valor trabajo.

Para Smith, los hombres son ricos o pobres según hasta qué punto puedan permitirse disfrutar de las cosas necesarias, útiles y placenteras de la vida humana pero el trabajo propio de cada hombre sólo puede proporcionarle una pequeñísima parte de dichas cosas y el resto, la mayoría, debe proceder del trabajo de otras personas, por lo que un hombre será rico o pobre según la cantidad de trabajo de los demás que pueda comprar. Por esta razón, el trabajo es la medida real del valor relativo de todas las cosas.

El valor en cambio de un bien está determinado por la cantidad de trabajo que el bien puede demandar en el mercado. Las cosas tienen el valor del trabajo que se puede exigir en el cambio, porque el propietario, al cambiarlas, puede evitar el esfuerzo de trabajar él mismo para producir lo que obtiene en el cambio.

El trabajo, sin embargo, no es una cantidad homogénea, puesto que distintos tipos de trabajo están ligados a condiciones distintas de riesgo o ingeniosidad. Por tanto, el trabajo no puede ser medido con exactitud y no puede servir como un común denominador para estimar el valor de las cosas. En su lugar, el ajuste tiene lugar mediante los regateos y tratos del mercado.

Dr. Carlos Rodriguez Braun, profesor de Historia y Pensamiento Económico 
en la Universidad Complutense de Madrid,
subido por newmediaufm a https://www.youtube.com

Renta:
En la teoría de Smith sobre la renta, encuentra en ésta un precio monopolístico, designación que explica notando que su importe no es proporcional a lo que el propietario ha gastado para mejorar la tierra, sino a lo que al campesino le es posible pagar. En el capítulo destinado a la renta, considera que una renta alta o baja es el efecto de un precio alto o bajo para el producto. Además, se interpreta la renta como un diferencial que varía de acuerdo a las condiciones de fertilidad y localización. Respecto a esta última, las mejoras en los sistemas de transporte tenderán a igualar las diferencias de localidad así como las rentas.

Capital:
El capital es una exigencia de la economía de intercambio. En esta economía, una persona no consume los productos de su propia industria sino que compra los productos de otros con el precio contribuido u obtenido por su propio producto. El capital es el resultado de un acto de ahorro precedente, de abstenerse de consumir el producto del ingreso. Smith insiste en que la porción de ingresos que se ahorra es de inmediato utilizada como capital. La división del trabajo no puede ocurrir sin una acumulación previa de capital y, conforme se va poniendo en práctica, se va necesitando más capital para utilizar la mano de obra, que crece en cantidad y productividad.

Ahorro, división del trabajo y crecimiento económico según Adam Smith

Comercio exterior e interior:
Respecto a los diferentes usos del capital, a diferencia de los mercantilistas, Smith no asigna un valor especial a su utilización en el comercio exterior. Por el contrario, considera que el comercio interior es más productivo que el exterior, puesto que el capital utilizado en el comercio interior de manera general respaldará una mayor cantidad de mano de obra productiva en el país y elevará el ingreso nacional interno más de lo que lo haría cualquier inversión igual en comercio exterior. Sin embargo, considera que el comercio exterior cumple una importante función porque abre un mercado para los excedentes de productos en el mercado doméstico y proporciona oportunidades para el empleo de capital acumulado por encima de las necesidades de la economía doméstica. Una vez que las condiciones económicas estén a favor de la exportación, ésta se producirá sin necesidad de que el gobierno intervenga para favorecerlas. Tampoco debe el gobierno interferir con las importaciones, tratando de preservar el comercio interior para los productores domésticos. Reglamentaciones de este orden reducirán el ingreso nacional por debajo del que produciría un comercio libre.

Las tareas del gobierno:
Smith nunca desarrolló una teoría integral sobre el gobierno y su discusión sobre las funciones del mismo no está influido sino por el principio general del laissez faire. Pero en su obra asigna al gobierno una cierta cantidad de tareas. Se opone a las restricciones gubernamentales al libre comercio. Mantiene explícitamente las tres funciones generales del gobierno para proporcionar protección, justicia, y realizar ciertas obras públicas. Respalda específicamente la regulación del papel moneda bancario, las empresas públicas en el ramo del transporte, patentes y marcas, leyes sobre el interés, la educación pública.


Esquemas sobre el funcionamiento y la base teórica
sobre la que se sustenta el liberalismo de Adam Smith.