jueves, 13 de diciembre de 2012

El mundo minoico - Parte 1

Desde los inicios de la edad del bronce en el Egeo, hacia 2.800 a. c. hasta la denominada Edad Oscura (hacia 1.200 aproximadamente), se desarrollan en la región unas culturas con entidad propia, que tienen su origen en la evolución de las comunidades neolíticas -como la cultura minoica- y que conocen la aportación de elementos culturales nuevos de la mano de poblaciones de origen indoeuropeo -como la micénica- sin que entre ambas culturas exista una cesura cultural o cronológica. Por el contrario, les caracteriza la continuidad de elementos comunes, la coexistencia durante cierto período de tiempo y ciertas semejanzas en sus modelos culturales. 

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 LA PERIODIZACIÓN DE EVANS 

A finales del siglo XIX, el descubrimiento de la civilización cretense por Arthur Evans revolucionó la historiografía mediterránea, cuyos hallazgos hasta la fecha eran bastante limitados con respecto a épocas tan tempranas. Hacia 1900, Evans había hallado ya numerosos restos en Cnosos y más de 700 fragmentos de tabletas de arcilla en las que aparecían unos signos que el propio Evans consideró como «la escritura prehistórica de Creta». Los resultados fueron tan maravillosos que al año siguiente, Evans llegó a afirmar que había encontrado el famoso «Laberinto de Creta», el palacio de Minos en Cnosos.

Fresco de la taurocatapsia en el palacio de Cnosos
Fuente: Wikimedia Commons
Con frecuencia, hallaremos en los manuales unas referencias abreviadas que aluden a la periodización cronológica del Bronce Egeo. Esta periodización se basa en las propuestas de Evans. Los estudios y las tesis de Evans lo convirtieron en uno de los pioneros en el estudio de la historia de la región y sirvieron de base para el conocimiento no sólo de la civilización cretense sino para todo el Mediterráneo. El sistema de Evans tiene una base tripartita. Dividió, a efectos cronológicos, la zona en una región minoica (Creta), heládica o micénica (Grecia continental) y, por último, otra cicládica (en referencia a las Islas Cicladas). La cronología de cada región se organizaba en tres fases (Antiguo, Medio y Reciente), cada una de las cuales se subdividía nuevamente en tres estadios (I, II y III) que a su vez se dividían en tres períodos (a, b y c).

Esta periodización abarcaba desde el 2.800 a. n. e. al 1.050 a. n. e. Sin embargo debemos tener presente que no se plantean como fases coetáneas en las tres áreas propuestas. Así, el Minoico Medio no es coetáneo con el Micénico Medio, por ejemplo.


Sir Arthur Evans (1936)
Fuente: Biografía y vidas
Siguiendo este esquema, la abreviatura HRIIc correspondería al «Heládico Reciente Fase II período c», aplicable en la Grecia Micénica continental. Este esquema permitiría ubicar con precisión, dentro de la cronología del Egeo, cualquier hallazgo producido. Otros autores han aplicado correcciones a este modelo ante los nuevos hallazgos encontrados desde la época del inglés, pero esta periodización ha seguido empleándose. Sin embargo es en la dificultad de la correspondencia entre regiones y en la rigidez de este modelo teórico, donde el método de Evans no es plenamente satisfactorio ya que la realidad escapa siempre de modelos explicatorios simplistas; a pesar de su evidente utilidad didáctica, razón de su amplio uso durante décadas.

 CRETA EN EL BRONCE EGEO  

Creta es la isla mayor del Mediterráneo oriental. Cerrando el Egeo por el Sur, está abierta a las influencias próximo-orientales, manteniendo contactos con Egipto, Siria y Anatolia desde tiempos remotos.

En Creta se va a manifestar una evolución cultural, que llevará a las comunidades agrícolas neolíticas de la isla al desarrollo de un modelo social de corte palacial, similar a los que estudiamos en el cercano oriente. Es el mundo minoico. Según el propio Evans, los pueblos de las islas del Mediterráneo oriental desarrollaron su cultura sin grandes influencias exteriores gradualmente desde la edad de piedra a inicios del III milenio a. c.


Palacio de Cnosos, por Deror_avi (2011)
Fuente: Wikimedia Commons / CC-BY-SA 3.0

Así, el bronce cretense se organiza para su estudio en función de la existencia del palacio como elemento destacado de su civilización (estableciendo un sistema palacial) en tres períodos:

  1. Minoico Antiguo o Creta Prepalacial, desde el 2.800 hasta el 2.000 a. c. es el momento de gestación de la cultura cretense, del crecimiento demográfico que será la base del desarrollo cultural posterior.
  2. Minoico Medio (Creta Protopalacial o de los Primeros Palacios), entre 2.000-1.600 a. c. Lo más notable es la aparición de ciudades y palacios en Creta, especialmente los de Cnosos y Malia, los mejor conocidos del período, y también los de Festos, Zakros y Hagia Tríada. Destaca también su evolución cerámica hacia el tipo de vasos de Camares. Comienza a usarse la escritura, inicialmente el jeroglífico y poco a poco aparece el Lineal A. Durante este tiempo se consigue una cierta unificación política de la isla en torno a Cnosos.
  3. Minoico Reciente (Creta Palacial o de los Segundos Palacios), abarca entre el 1.700-1.200 a. n. e. Es la fase de esplendor cultural y caída, a partir de las destrucciones de 1450. Aparece el Lineal B, que convive durante un tiempo con el Lineal A y termina sustituyéndolo. Los incendios que siguieron a las destrucciones han permitido la conservación de tablillas de arcilla con escritura, que de otro modo habrían sido reutilizadas antes de cocer, según la costumbre de la época. Hacia 1370 podemos hablar de una progresiva influencia micénica en la Isla, no que no excluye la permanencia de rasgos cretenses.
Mapa de asentamientos minoicos en la isla

Posteriormente, muchas estructuras continuaron utilizándose por otras culturas, sin embargo, los propios griegos tenían escasos conocimientos de su pasado anterior a la invasión de los dorios más allá de las simples leyendas transmitidas oralmente. Para ellos, su historia comenzaba con la llegada de este grupo y su cronología comenzaba en 776 a. c. con la primera Olimpiada.

 LOS PALACIOS CRETENSES  

Las estructuras palaciales en comunidades en próximo oriente funcionan como ejes económicos y sociales de la vida. En Creta se desarrollará un sistema similar. De ahí que la historia de la región se estudie en función de dichas estructuras.

Hacia el 2.000 ya existen estructuras palaciales cretenses -fase de los Primeros Palacios- que fueron destruidos, según se admite generalmente, por efecto de la actividad sísmica en la región (fenómeno que junto con el vulcanismo caracterizó parte de la Historia Antigua del Egeo), aunque se han propuesto otras causas diversas. La destrucción de los palacios marca el final del Minoico Medio. Estos palacios fueron rápidamente reconstruidos, mejorando y ampliando su disposición, lo que nos habla de una coyuntura socio-económica favorable en estos momentos en el mundo minoico, que inicia así el Minoico Reciente.

El Palacio cretense carece de elementos defensivos, de fortificaciones, lo que ha llevado a los historiadores a hablar de una sociedad pacífica, idealizándola en gran medida. A esta idea contribuyen las muestras artísticas que se han conservado: frescos con escenas de vida cotidiana, ritos y paisajes, que muestran una cultura refinada y aparentemente pacífica.

Palacio de Cnosos en Creta,
subido por kriezias a https://www.youtube.com

Los palacios cretenses son centros de diversos principados, siendo cada estructura palacial sede del poder real de un principado (conocemos palacios en Cnosos, Festos, Mallia, Hagia Triada). En torno al palacio aparecen áreas densamente urbanizadas, constituyéndose estas estructuras como el centro del urbanismo cretense.

La estructura de los Primeros Palacios en Creta, que data de principios del Minoico Medio, es poco conocida. Articulados en torno a un gran patio central rectangular, se han reconocido diversos espacios identificados como zonas o barrios de almacenaje. Mejor conocemos la organización interna de los Segundos Palacios, reedificados en el Minoico Reciente. Continúan el modelo con base en el patio central, existiendo áreas residenciales, salas de recepción, talleres, áreas administrativas, almacenes, residencias de servicio, piscinas rituales, salas hipóstilas...

Estos palacios son también centros religiosos, administrativos y de almacenaje. Como centros religiosos explican algunos de los motivos que los decoran y algunas de sus áreas funcionales. Aunque  en el mundo cretense también existen otros espacios sagrados y las actividades religiosas se centraron en santuarios de tipo silvestre: fuentes, cumbres montañosas, cuevas (como la de Camares, en el monte Ida), el palacio cretense tiene mucho de centro religioso, de lugar propicio para los ritos, por lo que son en parte palacios-santuarios.

También cumplen funciones administrativas y de almacenaje. Asociadas a estas funciones se desarrollan en Creta sistemas de escritura con personalidad propia. Dos tipos de escritura aparecen en el ámbito palacial de Creta: el Jeroglífico cretense y el Lineal A.

El Jeroglífico es un tipo de representación gráfica que se desarrolló exclusivamente sobre los sellos de control de los excedentes. Sólo conservamos unos 270 documentos de este tipo. A veces parece tener una función puramente decorativa, y otras veces contable, coexistiendo con el Lineal A y desapareciendo en el período de los Segundos Palacios. Esta escritura no está descifrada e incluso se desconoce si ambos modos gráficos reflejaban el mismo idioma.

Tablillas minoicas en Lineal A y B
Tampoco se ha descifrado el Lineal A (que se encontrado en unos 1500 documentos). Se trata de un lenguaje que combina los logogramas con la composición silábica, para lo cual desarrolló unos 70 signos silábicos. Más extendido que el jeroglífico, sus soportes son también más variados. Las tablillas de barro que se han conservado lo hicieron accidentalmente, puesto que no se solían cocer intencionadamente.

La sociedad cretense tendría según la tradición una importante base urbana (Homero menciona la existencia de 100 ciudades) que no ha sido corroborada por la arqueología. Como se ha comentado anteriormente, la organización territorial de Creta durante el Minoico Medio se basa pues en diversos principados, controlados desde el palacio correspondiente. Se plantea sin embargo la posibilidad de una unificación política bajo el control del palacio de Cnosos, tras la reconstrucción que inicia el Minoico Reciente, aunque es una hipótesis aún por demostrar.

Reconstrucción en 3D del palacio de Cnosos
subido por MrCustardCustard a https://www.youtube.com

Una institución intermedia entre el territorio y los palacios eran las Grandes Residencias. A modo de villas rústicas que imitan la organización palacial, se vinculan a las explotaciones agrícolas de las áreas fértiles y a una descentralización del control palacial sobre las mismas. También aparecen en contextos urbanos, en aglomeraciones de entidad media, donde cumplen las funciones del palacio en las grandes urbes. Parecen haber sido residencias de altos funcionarios. Es frecuente hallar en estas residencias documentos de archivos, que demuestran su vinculación a la administración del país. También en las Grandes Residencias existe un cuerpo de artesanos especializados desempeñando labores de transformación de la producción agrícola y otras actividades manufactureras.

Así, la ciudad cretense en torno al palacio es el vértice de la organización territorial, es un organismo que articula el espacio, empleando el sistema de las grandes residencias y una amplia red viaria que, partiendo de la ciudad, enlaza el territorio y abre el camino al transporte de los excedentes y a la concentración de las riquezas agrícolas.


Reconstrucción en 3D del interior del palacio de Cnosos
subido por Dragan Maric a https://www.youtube.com